Hoy en día asistimos a un proceso de interrelación. Y no solo asistimos, sino que formamos parte de él, nos abarca como a pequeñas hormigas sin aparentemente un papel definido. La historia nos ha ido guiando hacia este proceso, hechos tan dispares como la revolución industrial o la II Guerra Mundial han provocado una serie de consecuencias que nos sumergen en un mundo interrelacionado.
Yo mismo puedo viajar por "cuatro duros" a casi cualquier lugar de Europa en una compañía aerea de bajo coste, pero antes de visitar, por ejemplo, kork, puedo hecharle un vistazo en internet, a ver que se comenta sobre su catedral, o abrir el google earth y darme una vuelta por sus alrededores. Cuando vuelva de Kork, me quedaré encantado de su cerveza y tendré que pedir de vez en cuando una o dos cajas, para refrescarme aquí, en España.
Todos estos actos no son vacios, son una consecuecia del proceso de integración que, paradojicamente, cuanto más complicado se va haciendo, lo vamos visionando más claramente. Mi viaje a Kork interrelaciona más el mundo: socialmente, culturalmente y sí, también economicamente. Como si no se podría explicar que el estallido de una guerra en una pequeña república Africana provocara que sus campos de cebada no se cultivasen y por lo tanto ya no pudiera tomar mi cerveza importada de Kork, ya que la empresa encargada ha tenido que subir sus precios debido a la escased de cebada (ejemplo no real).
Los fines no siempre son importantes, un proceso bien planteado es lo que realmente puede llevarte hasta un fin òptimo. Ahora mismo estamos en un proceso globalizador de unas magnitudes inmensas. Podremos llegar a buen puerto??? Vamos por el camino correcto??? Es lo que iremos analizando a lo largo del curso.
Un saludo
martes, 6 de noviembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
No está mal pensar que cualquier pueerto es un buen puerto. Hay muchos sitios que no lo son. Roberto Carballo
Publicar un comentario